El "Caballo de Troya" en el plato de los argentinos
Por @Amarcosfranco La reciente firma del Acuerdo de Comercio e Inversiones con Estados Unidos ha sido presentada por el Gobierno como un hito exportador. El salto de la cuota vacuna de 20.000 a 100.000 toneladas anuales —un negocio potencial de U$S 800 millones — es, sin dudas, un oxígeno necesario para las reservas del Banco Central. Sin embargo, bajo el brillo de las divisas, se esconde una asimetría que amenaza con desmantelar una de las historias de éxito más recientes de nuestra producción nacional: el sector porcino. La reciprocidad exigida por Washington no es gratuita. A cambio de vender más cortes vacunos (un negocio concentrado en grandes frigoríficos exportadores), Argentina abre las puertas a la carne de cerdo y ave estadounidense. Aquí radica la trampa: el productor de Iowa no compite en igualdad de condiciones con el de Tandil o Pergamino. Mientras en Argentina el sector sobrevive sin crédito y con costos logísticos asfixiantes, el cerdo de EE. UU. llega "blindad...