Médanos de Sangre: El costo invisible de la "Cultura 4x4" en Pinamar
Por @Amarcosfranco
Lo que para miles de turistas es un rugido de adrenalina y libertad, para el sistema público de salud es una sangría de recursos y tragedias evitables. El caso de Bastián, el nene de 8 años que hoy pelea por su vida, puso sobre la mesa una realidad que las estadísticas venían gritando: en Pinamar, la diversión de los adultos la están pagando los chicos con su cuerpo.
El foco en la niñez: Un riesgo infantilizado
La cifra es escalofriante y se mantiene inalterable década tras década: el 65% de las víctimas fatales en accidentes de cuatriciclos son menores de edad. En los últimos 17 años, de las 32 muertes registradas en la costa, 21 fueron niños o adolescentes.
El patrón se repite: padres que ceden el volante a nenes que no tienen la fuerza física para maniobrar una máquina de 400 kilos, o familias enteras —como el caso de la joven de 33 años que murió este verano— que circulan sin casco y con niños pequeños como acompañantes. La "Frontera" no es solo un límite geográfico; es el límite de la responsabilidad parental.
El impacto económico: ¿Quién paga la imprudencia?
Cuando ocurre un accidente grave, se activa un protocolo que cuesta millones. El caso de Bastián es el ejemplo más gráfico del costo operativo que asume el Estado:
Avión Sanitario: El traslado de alta complejidad desde Pinamar hacia centros de mayor complejidad (como el Hospital Materno Infantil de Mar del Plata) tiene un costo operativo base. En 2026, movilizar un avión sanitario con equipo médico especializado, combustible y logística de pista se estima en cifras millonarias por vuelo.
Terapia Intensiva (UTI): Una cama de terapia intensiva pediátrica no es solo un mueble; es tecnología de punta y personal ultra calificado. Los costos de mantenimiento de una cama de UTI pueden superar los $150.000 diarios, sin contar cirugías de urgencia, insumos descartables y medicación de alto costo.
Operativos de Rescate: Cada vez que una ambulancia 4x4, personal de Defensa Civil y patrullas policiales deben ingresar a los médanos para un rescate, se detraen recursos que el municipio podría usar en otras áreas de la ciudad.
La respuesta política: El "Que rompe, paga"
Ante este escenario, el intendente de Pinamar firmó el Decreto 0104/2026. Por primera vez, el municipio busca romper la inercia: el infractor no solo enfrenta multas de hasta 25.000 módulos (millones de pesos), sino que se faculta al Estado para iniciar el recupero total de gastos de internación y traslado.
La lógica es simple pero brutal: si decidís ignorar la ley y exponés a tu hijo en una zona prohibida, el Estado ya no será tu seguro gratuito.
Conclusión
El fallo judicial que prohíbe la circulación total en "La Frontera" puede parecer antipático para el turista, pero los números no mienten. Mientras la "cultura" siga siendo sinónimo de negligencia, el costo seguirá midiéndose en aviones sanitarios y, lamentablemente, en vidas que apenas estaban empezando.
Nota al lector: ¿Es la prohibición total la solución definitiva, o el cobro de los gastos médicos será el verdadero freno para los imprudentes? La discusión recién comienza.

Comentarios
Publicar un comentario