De Napoleón III a las fuerzas del cielo: La vieja receta de odiar al periodismo
La frase caló hondo en el debate público y encendió las alarmas de las redacciones: *“No odiamos lo suficiente a los periodistas”*. Pronunciada en un contexto de altísima polarización, la sentencia del presidente Javier Milei parece una novedad absoluta de la era de los algoritmos y el streaming. Sin embargo, cuando se rasca la superficie de la historia de las ideas políticas, descubrimos que el argumento de fondo tiene más de un siglo y medio de antigüedad. No estamos ante una teoría nueva; estamos ante el eterno retorno de una tensión estructural de la democracia. Para entender qué hay detrás de este choque de placas tectónicas entre el Poder Ejecutivo y la prensa, vale la pena desempolvar al politólogo francés Pierre Rosanvallon y su concepto de **Contrademocracia**. En su análisis sobre la evolución de los sistemas políticos, Rosanvallon explica que las democracias modernas operan bajo dos dimensiones que suelen colisionar. Por un lado, está la **legitimidad elect...