Sin lugar para equivocarse
El gobierno de Milei está en una crisis sin fin, en una crisis que no tiene solución. Lo que resta de aquí en adelante es una carrera contra el tiempo: cuánto daño le puede hacer a la democracia, a la industria, a los jubilados, docentes, discapacitados, trabajadores y a todos aquellos que no se benefician con este modelo de destrucción del aparato productivo, supremacista, cruel e inhumano hasta el final del mandato, y por otro lado, en esta misma carrera están los que ganan, los que especulan, roban y se quedan con los pocos negocios rentables. Tratarán de hacerse de todo lo que puedan en el menor tiempo posible. Todos en el mismo barco, los de abajo remando y los pocos de arriba, disfrutando. ¿Cómo llegamos hasta acá? Son muchos los factores. Sectores económicos cada vez más concentrados que durante más de una década horadaron a los gobiernos populares utilizando todo lo que estaba a su alcance y controlaban: los medios, la justicia y un sector de la política que se...