Bielsa y la utopía del todo sobre las partes: el último soldado del colectivo
Por @todopasamdp El fútbol moderno padece una enfermedad irreversible: la sobredosis de individualismo. Este último Mundial nos ha bombardeado con una narrativa prefabricada por el marketing y las redes sociales, donde los partidos parecen reducirse a un duelo de esgrima entre dos o tres superhéroes. Se habla del "factor jerarquía" y de las estrellas de élite como si el resto de los diez tipos que visten la misma camiseta fueran meros decorados de una obra unipersonal. En medio de este escenario de luces de neón y egos millonarios, la dolorosa eliminación de Uruguay y la posterior conferencia de prensa de Marcelo Bielsa funcionaron como un cable a tierra, un manifiesto extemporáneo. Fiel a su historia, el "Loco" se plantó ante los micrófonos no para salvarse él, ni para señalar culpables con nombre propio, sino para defender su verdad más primitiva: el fútbol es, y seguirá siendo, un deporte de construcción colectiva. La resistencia contra el imperio del ego El bi...