El regreso a la intendencia y la ilusión del "enemigo único": Mar del Plata frente a una crisis multisectorial

Por @todopasamdp

El anuncio del regreso de Guillermo Montenegro a la intendencia tras su fugaz paso por el Senado bonaerense fue presentado bajo una narrativa de emergencia: volver para "ponerse al frente" de la batalla contra el delito.

 La escalada de violencia e inseguridad en General Pueyrredon es indiscutible y duele a diario en los barrios, pero utilizar la delincuencia como la única bandera del retorno corre el riesgo de funcionar como una conveniente cortina de humo. La realidad que golpea a los vecinos desborda con creces la agenda de seguridad.

Mar del Plata no atraviesa únicamente una crisis policial; atraviesa una crisis de gestión integral, donde el deterioro urbano y social ha alcanzado niveles alarmantes.

Más allá del delito: el mapa del abandono urbano
Reducir la problemática local a la presencia de patrulleros en la calle ignora los factores estructurales que sostienen el descontento social en la ciudad:
El colapso del transporte y la movilidad: Un servicio de colectivos deficientes, con frecuencias recortadas, unidades en estado cuestionable y aumentos de tarifa constantes que castigan al trabajador, mientras los barrios periféricos siguen desconectados del centro productivo.
Infraestructura básica deteriorada: Redes viales destrozadas, falta de mantenimiento en el alumbrado público —factor directamente ligado, paradójicamente, a la prevención del delito— y deficiencias crónicas en el sistema de recolección de residuos y microbasurales en ascenso.
El sistema de salud municipal en tensión: Los Centros de Atención Primaria de la Salud (CAPS) continúan acumulando reclamos por falta de profesionales, insumos y turnos, sobrecargando aún más al sistema hospitalario provincial.
Una economía convulsionada: La desocupación y la precarización laboral continúan siendo marcas estructurales de la ciudad, en un contexto socioeconómico nacional hostil donde la contención municipal brilla por su ausencia.
El saldo del interinato de Agustín Neme: la administración de la inercia
¿Qué balance deja el paso de Agustín Neme al frente del Ejecutivo local? La gestión interina dejó al descubierto las costuras de un proyecto político fatigado. Más que un gobierno de transición con iniciativa propia, el periodo de Neme se caracterizó por la contención de daños y la administración de la inercia.
Neme asumió el rol de "piloto de tormentas", pero quedó atrapado en una posición incómoda: sin el peso político propio para tomar decisiones de fondo ni la autonomía para reestructurar áreas clave. Su gestión expuso la falta de una segunda línea con capacidad de respuesta inmediata, dejando una sensación de parálisis administrativa donde los expedientes cajoneados y las protestas vecinales se multiplicaron sin interlocutores de peso.
El paso de Neme por la intendencia no hizo más que confirmar que el modelo de gestión actual depende en exceso de la figura individual de Montenegro, dejando al municipio al garete cada vez que la política provincial tienta a sus conductores.

Reasumir con diagnóstico completo
El retorno de Montenegro a la conducción del municipio no puede reducirse a un eslogan ni a la promesa de mano dura desde el Centro de Operaciones y Monitoreo. La seguridad no se construye de forma aislada mientras el tejido urbano y el entramado social se desintegran en los barrios.
Mar del Plata no necesita liderazgos que van y vienen según la conveniencia del calendario electoral. Si la gestión municipal pretende reconectar con una comunidad fatigada y desencantada, deberá entender que la seguridad es solo la cara más visible de una crisis de servicios, infraestructura y presencia estatal que no se resuelve únicamente con policías en la calle, sino con un municipio que vuelva a funcionar.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Repudio al cierre del INADI

Dos modelos a las piñas y una realidad que desborda: la radiografía de la violencia de género entre Calle Balcarce y La Plata

"No hay nada más que quieran los trabajadores que tener un sueldo digno y poder realizar su tarea en paz", Alvarez