Aulas vacías y bolsillos flacos: la retirada del Estado del pizarrón
Por @todopasamdp La eliminación del FONID no fue un mero ajuste contable entre gobernadores acorralados y funcionarios nacionales con planillas de Excel. Fue la desarticulación premeditada de la estructura salarial de las escuelas. Creado por la Ley 25.053 a finales de 1998 —como respuesta a la histórica Carpa Blanca—, el Fondo Nacional de Incentivo Docente no era una concesión ni un extra decorativo: funcionaba como un piso de compensación federal. El DNU 280/2024 lo borró de un plumazo. El zarpazo sobre el salario líquido de bolsillo oscila entre el 8% y el 20% , según el código postal del aula. Los monitoreos del Observatorio de Argentinos por la Educación y los relevamientos de CTERA exponen la brecha con nitidez: las provincias del NOA y el NEA absorbieron el golpe de lleno, imposibilitadas de cubrir el bache con recursos propios. En contraste, distritos con mayor espalda fiscal como la Provincia de Buenos Aires o CABA parchearon la pérdida con partidas locales, tensionand...