Cambia el cálculo de la Tarifa Social del SUBE: qué significa para Mar del Plata, que acaba de subir el boleto un 24%
Por @todopasamdp
La Secretaría de Transporte de la Nación oficializó, a través de la Resolución 40/2026, un nuevo mecanismo para calcular el descuento del 55% que reciben jubilados, beneficiarios de la AUH y otros sectores vulnerables en el transporte público. El cambio central: el aporte nacional ya no se ajustará en forma automática cada vez que una provincia o municipio —como General Pueyrredon— actualice el valor del boleto.
Desde este miércoles 1° de julio rige en todo el país un cambio en la forma en que se calcula la Tarifa Social del SUBE, el beneficio que permite a más de 5,5 millones de personas viajar con un 55% de descuento en el transporte público. La medida, formalizada mediante la Resolución 40/2026 de la Secretaría de Transporte (Ministerio de Economía de la Nación), no toca el porcentaje de descuento en sí, pero sí modifica de manera sustancial la base sobre la que se calcula.
Qué cambia exactamente
Hasta el 30 de junio, el esquema funcionaba así: cada vez que una provincia o un municipio aumentaba el valor del boleto, el aporte del Tesoro Nacional se ajustaba automáticamente para sostener el 55% de descuento sobre la tarifa nueva. Esa dinámica, según los propios fundamentos de la resolución, generaba variaciones "frecuentes y heterogéneas" que dificultaban prever el gasto público destinado al beneficio.
El nuevo esquema fija una "tarifa de referencia" congelada a los cuadros tarifarios vigentes al 30 de junio de 2026 para los servicios de transporte provinciales y municipales, en la medida en que hayan sido comunicados por la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) a Nación Servicios S.A., la empresa que administra el sistema SUBE. Para los servicios de jurisdicción nacional (colectivos y trenes del AMBA regulados directamente por la Nación), se usan las tarifas ya aprobadas por la Resolución 27/2026.
En la práctica: el usuario sigue viendo aplicado el 55% de descuento, pero el monto que el Estado nacional reconoce como subsidio queda atado a un valor fijo en pesos, que solo se actualizará si la Secretaría de Transporte decide hacerlo. Si una jurisdicción sube la tarifa después del 30 de junio, ese incremento ya no impacta de manera automática en lo que aporta la Nación.
La norma aclara que provincias, municipios y la Ciudad de Buenos Aires conservan la potestad de fijar sus propios cuadros tarifarios y hasta de otorgar descuentos o gratuidades mayores al 55%, pero deberán financiarlos con recursos propios.
Por qué esto no es un dato menor para Mar del Plata
El sistema de colectivos de General Pueyrredon es, a los efectos de esta resolución, un servicio de jurisdicción municipal: el valor del boleto lo fija por decreto el intendente Agustín Neme, en uso de una facultad que el Concejo Deliberante le delegó. El 1° de junio pasado entró en vigencia un aumento del 24%, que llevó la tarifa plana de $1.550 a $1.922 —muy por debajo de los $2.569 que había reclamado la Cámara Marplatense de Empresas del Transporte Automotor de Pasajeros (Cametap), pero un salto significativo igual.
Ese valor de $1.922 es, salvo que se demuestre lo contrario, la tarifa vigente al 30 de junio de 2026 para el sistema marplatense. Todo indica que será la que la Nación tome como "tarifa de referencia" para calcular el aporte a la Tarifa Social en Mar del Plata de acá en adelante.
La consecuencia concreta: si el Municipio vuelve a subir el boleto —algo que las empresas del sector vienen reclamando de manera sostenida, con estudios de costos que en abril ya hablaban de valores de referencia muy superiores a los vigentes—, ese nuevo aumento no generará automáticamente un mayor aporte nacional. El costo de sostener el 55% real de descuento sobre la tarifa actualizada recaerá, en ese escenario, sobre las arcas municipales o, si el Municipio no decide compensarlo, directamente sobre el bolsillo del beneficiario, que terminaría pagando de su bolsillo una porción mayor a la que paga hoy.
El contexto: un giro que ya venía de antes
La medida no aparece aislada. Se enmarca en un proceso que el Gobierno nacional inició en febrero de 2024, cuando eliminó el Fondo Compensador al Transporte Público del Interior —que subsidiaba directamente a las empresas del interior del país— y avanzó hacia un esquema de asistencia focalizada en los pasajeros a través de la Tarifa Social Federal. Con la Resolución 40/2026, ese esquema de "ayuda al usuario, no a la empresa" se completa con un mecanismo que además limita —y hace más previsible— cuánto compromete el Tesoro Nacional en ese subsidio, incluso si las tarifas locales siguen subiendo.
Quiénes son los beneficiarios de la Tarifa Social a nivel nacional: jubilados y pensionados, personal de casas particulares, veteranos de la Guerra de Malvinas, monotributistas sociales, titulares de la Asignación Universal por Hijo y por Embarazo, personas con seguro de desempleo o de capacitación y empleo, y titulares de Pensiones No Contributivas, entre otros.
Lo que todavía no está claro
Según trascendió, Nación Servicios advirtió que el sistema SUBE no puede aplicar de inmediato el nuevo mecanismo de cálculo, por lo que regirán reglas provisorias hasta que se adecue el sistema central. Eso abre un interrogante sobre los tiempos reales en que este cambio empezará a notarse —o no— en los próximos aumentos que se apliquen en Mar del Plata, donde Cametap ya adelantó que seguirá reclamando actualizaciones.
Tampoco hay, por el momento, información pública sobre si el Municipio de General Pueyrredon evalúa algún mecanismo propio para sostener el descuento real del 55% ante eventuales futuros aumentos, ni sobre el costo fiscal que eso representaría para las cuentas municipales.
Fuentes: Boletín Oficial de la República Argentina (Resolución 40/2026, Secretaría de Transporte); Decreto municipal 1002/2026 de General Pueyrredon; La Nación; Infobae; Ámbito Financiero; 0223; La Capital de Mar del Plata.

Comentarios
Publicar un comentario