"Nos queremos jugar la vida", Sanguinetti


Por @todopasamdp

A ver, hacía tanto tiempo que en el puerto no se gritaba una victoria que casi nos olvidamos cómo se sentía salir del Minella sin esa angustia atragantada en la garganta. Veintitrés partidos. Decilo rápido y parece una cifra más de la estadística, pero adentro de la cancha fueron semanas y semanas de un desierto interminable que se comió entrenadores, estados de ánimo y la paciencia de todo el mundo. 
Tuvo que venir Javier Sanguinetti —paradójicamente un tipo con la vida atravesada por Banfield— para poner las cosas en su sitio con un 3-1 de esos que no solo suman en la tabla, sino que te recuerdan que todavía hay pulso.

Pero lo más interesante no pasó únicamente en los noventa minutos. En la sala de prensa, el Archu gambeteó cualquier intento del periodismo por colgarle medallitas o buscar héroes de utilería. Fiel a ese tono seco y frontal, cuando le preguntaron qué varita mágica había tocado en apenas un día y medio de trabajo, no la careteó para nada: "Llegué a las 5 de la mañana el viernes, me fui a las 11 al predio, estuve hasta las 7 de la tarde... ¿y qué querés que te diga, que le cambié la cara? Sería un mentiroso". O sea, la victoria se la devolvió entera a los jugadores, sacándose la chapa de encima y asumiendo que su rol en este lío fue apenas acomodar un par de fichas y hablarles con la verdad.


Pelear el descenso es feo. Te quema la cabeza, te acalambra las piernas cuando la pelota quema y transforma cualquier pelotazo aislado del rival en una película de terror. Sanguinetti lo sabe de memoria porque se la pasó más de veinte años en el fútbol "surfeando" tempestades de todo tipo, desde pelear abajo hasta salir campeón. "Tenemos dos opciones en esto: o claudicamos o nos jugamos la vida. No hay más. Y si nos queremos jugar la vida, tenemos que estar dispuestos a sufrir, a no estar cómodos, a salir de la zona de confort", soltó casi como un mantra. Nada de discursos edulcorados ni versos motivacionales de autoayuda. Si te vas a salvar de la quema, va a ser dejando el cuero en el pasto y bancándote el sufrimiento semanal.
Pensándolo bien, la diferencia con lo que veníamos viendo radica justamente ahí. En la honestidad brutal.

Conferencia de prensa DT Aldosivi , Javier Sanguinetti https://www.facebook.com/share/v/1DgZxA13ee/

El tipo no vende espejitos de colores porque sabe que la tabla de promedios sigue siendo una pesadilla. Faltan como ocho fechas —o siete, ya a esta altura del torneo pierdo la cuenta con los calendarios raros que arman— y el margen de error es microscópico. Pero este golpe en la mesa sirve para entender que Aldosivi no estaba muerto, solo anestesiado. Como cerró el propio DT antes de levantarse de la mesa, "nuestra idea va a ser tratar de sumar de a tres puntos todos los fines de semana". Bastante simple en los papeles, ¿no? Aunque sepamos perfectamente que de acá al final cada domingo va a ser un parto. En fin, veremos para qué alcanza.

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