¿Sabías que en Mar del Plata hay 180 casas vacías por cada persona que duerme en la calle?


Por @todopasamdp

La política suele enamorarse de los números hasta que los números empiezan a hablar de la gente. El reciente informe del Ministerio de Capital Humano, analizado por Chequeado, arroja una cifra que es un bofetazo a la gestión pública: el 60% de las personas que hoy viven en la calle en Argentina terminaron en esa situación en los últimos dos años. No hablamos de una marginalidad heredada; hablamos de un proceso de expulsión reciente. Lo más alarmante es que el 53% de ellos tiene trabajo o realiza "changas". El contrato social básico se rompió: hoy, trabajar ya no te garantiza un techo.

Mar del Plata: Invisible en los papeles, presente en las calles

En nuestra ciudad, la situación es doblemente grave por la desidia estadística. La Provincia de Buenos Aires decidió no participar del relevamiento nacional, dejando a General Pueyrredón en un "limbo" informativo. Pero lo que no figura en la planilla de Excel, se ve en cada rincón de la Avenida Luro, en las guardias de los hospitales y en las terminales.

Mientras el municipio maneja cifras conservadoras, las organizaciones territoriales advierten que ya superamos los 500 marplatenses a la intemperie. Y aquí surge la paradoja más dolorosa de "La Feliz": según el último Censo, en el distrito hay más de 93.000 viviendas deshabitadas.

El cálculo es obsceno: tenemos casi 180 casas vacías por cada persona que duerme en la calle. Somos la ciudad de las persianas bajas y las torres de lujo con las luces apagadas el 80% del año, mientras cientos de vecinos —muchos de ellos jubilados y familias jóvenes expulsadas del mercado de alquileres— buscan un cajero automático o un umbral para pasar la noche.

Un presupuesto que no mira a la periferia

Para este 2026, el Concejo Deliberante aprobó un presupuesto para Desarrollo Social de $35.342 millones. A simple vista parece una cifra astronómica, pero cuando se la desglosa, apenas empata a una inflación que no da tregua.

La contradicción ética queda expuesta en la escala de prioridades:

  • Mientras las partidas para "Mejoramiento del Hábitat" en barrios como El Martillo sufren recortes o subejecuciones crónicas...

  • El sueldo nominal del Intendente se proyecta en los $12,8 millones.

Es difícil hablar de "paz social" o "gestión eficiente" cuando la brecha entre el despacho oficial y la vereda se ensancha cada mes. Mar del Plata no tiene un problema de falta de ladrillos; tiene un problema de distribución y de sensibilidad política.

La calle no puede ser la respuesta a una crisis habitacional que el Estado se niega a regular. Detrás de ese 60% de "nuevos pobres" hay vecinos que hace poco tenían una llave en el bolsillo y hoy solo tienen frío. Es hora de que el presupuesto empiece a oler menos a despacho y más a realidad.

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