¿El "imán" bonaerense perfora el centro del país? Axel Kicillof y el desafío de seducir al interior
Por @todopasamdp
Históricamente, la General Paz ha funcionado como una frontera política casi infranqueable. Para el peronismo conurbano, "cruzar el charco" hacia la Región Centro solía ser una misión diplomática de alto riesgo. Sin embargo, los últimos datos que arroja la consultora cordobesa Delfos —publicados recientemente por Letra P— están encendiendo las alarmas tanto en la Casa Rosada como en los despachos de los gobernadores aliados.
¿Está el interior empezando a aceptar el liderazgo de Axel Kicillof? La respuesta corta es: no por amor, sino por espanto (y por bolsillo).
Los números que rompen el cristal
Lo que sorprende del informe de Delfos no es solo la proyección de una victoria en primera vuelta, sino dónde está creciendo el Gobernador bonaerense. En provincias donde el "anti-kirchnerismo" es parte del ADN cultural, Kicillof ha comenzado a perforar sus propios techos históricos:
Córdoba: Con un 31% de imagen positiva, el mandatario bonaerense logra cifras que el peronismo alineado con el Instituto Patria no veía desde hace una década. Mientras tanto, Javier Milei ve cómo su aprobación en la provincia mediterránea se desmorona hacia el 40%.
Santa Fe: En el cordón industrial santafesino, la "defensa de lo nacional" parece estar ganándole la pulseada al ajuste fiscal. Con un 37% de positiva, Kicillof empieza a ser visto como el único dique de contención frente a la apertura de importaciones.
Mendoza: Aunque sigue siendo el territorio más hostil (28%), la tendencia es ascendente.
¿Liderazgo consolidado o voto castigo?
El análisis de estos datos sugiere que el electorado del interior, tradicionalmente pro-mercado e institucionalista, está atravesando una "crisis emocional". El desgaste de la gestión libertaria, sumado a la recesión que golpea directamente a la industria metalmecánica y al consumo, ha dejado un vacío de representatividad.
Kicillof, con un discurso centrado en la gestión estatal y la protección productiva, se perfila hoy como el eje ordenador de una oposición que ya no se divide entre "k" y "no k", sino entre quienes defienden el esquema público y quienes promueven el mercado total.
El desafío: Federalizar el discurso
Para nosotros, desde Mar del Plata, sabemos bien lo que significa la tensión entre la Provincia y el resto del mapa. El gran obstáculo de Kicillof sigue siendo su identidad netamente bonaerense. Para ganar en primera vuelta, no le alcanza con retener el Conurbano; necesita que el productor de Santa Fe y el comerciante cordobés dejen de verlo como un "delegado del puerto" y empiecen a verlo como un administrador nacional.
La encuesta de Delfos indica que el camino está pavimentado. La pregunta ahora es si el peronismo federal y los sectores moderados están listos para subirse a un barco que, por ahora, parece ser el único con motor encendido para el 2027.
¿Voto útil o convicción? El tiempo —y la inflación— darán la respuesta final.

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