Cómo afecta la pesca ilegal en Malvinas a Mar del Plata?
1. ¿Cómo afecta la ocupación de las Islas Malvinas a la economía de nuestro puerto?
Tiene un impacto directo y millonario en la falta de divisas. El gobierno ilegal en las islas recauda unos 45 millones de dólares anuales solo por cobrar licencias de pesca en aguas que son argentinas. Además, desde el archipiélago se exportan unos 300 mill
ones de dólares al año, principalmente a Europa. Ese dinero es riqueza generada con nuestro propio recurso (como el calamar) que no ingresa al país ni se invierte en nuestros muelles, debilitando la moneda y la capacidad de crédito para la industria local.
2. ¿Qué cambiaría si aplicáramos la lógica de "empresas mixtas" que se usa en otros países? Sería un cambio de reglas de juego estratégico. Bajo ese modelo, cualquier empresa extranjera (española, coreana o china) que quiera pescar en la zona debería asociarse obligatoriamente con una empresa local. Esto forzaría a los extranjeros a:
Invertir en astilleros argentinos para reparar y mantener sus barcos en lugar de hacerlo en el exterior.
Liquidar sus dólares en el país, fortaleciendo las reservas.
Transferir tecnología y conocimiento a los trabajadores locales. Hoy, gran parte de la flota extranjera pesca con licencias ilegales o en la "milla 201", llevándose la riqueza sin dejar nada en la economía real de ciudades como Mar del Plata.
3. El INDEC dice que la pesca creció casi un 51% en enero. ¿Por qué no se siente ese crecimiento en las calles? Ese número récord refleja las toneladas capturadas, principalmente de calamar Illex. El problema es que es un crecimiento "hacia afuera": casi todo se exporta con muy poco proceso en tierra. Para el trabajador de Mar del Plata, el récord de capturas no se traduce automáticamente en más empleo en las plantas de fileteado o en los astilleros, ya que la mayor parte de la ganancia queda en el eslabón primario de exportación.
4. ¿Por qué se habla de "crisis naval" si los barcos están descargando tanto? Es lo que los economistas llaman el "efecto tijera". Los barcos traen mucho pescado, pero sus dueños cobran en un dólar que sube más lento que sus costos (atraso cambiario). Mientras tanto, el gasoil naval, los repuestos y los salarios suben al ritmo de la inflación. Como el margen de ganancia se achica, los dueños de los barcos dejan de invertir en reparaciones o nuevas construcciones. Por eso, los astilleros marplatenses están en alerta: tienen las gradas vacías porque la rentabilidad del pescador se está agotando.
5. Si hay abundancia de calamar, ¿por qué no baja el precio en las pescaderías? Porque el precio local no se rige por la cantidad de peces en el mar, sino por los costos de llevarlo al mostrador y la paridad de exportación. El 95% del calamar se vende afuera en dólares; para que se quede acá, la pescadería debe pagar un precio similar al internacional. Además, el costo de la energía para las cámaras frigoríficas y el transporte en camiones subió más que el valor del pescado, lo que impide que el consumidor vea una rebaja real.
6. ¿A qué se deben los paros y conflictos gremiales de este mes? Existe una tensión lógica: los trabajadores ven que las empresas declaran capturas históricas, pero en la mesa de paritarias les ofrecen aumentos que no cubren la inflación de la canasta básica. Gremios como SICONARA y SOMU proponen atar sus sueldos al valor del dólar de exportación para proteger su poder adquisitivo, pero las empresas se resisten alegando que el costo del combustible naval ya les quitó la capacidad de dar aumentos mayores.
7. ¿Cuál es la perspectiva para los próximos meses? El escenario es de "esperar y ver". Si el atraso cambiario persiste y los costos operativos (luz, gasoil) siguen al alza, la industria naval podría paralizarse aún más. El desafío será ver si se logran acuerdos que permitan que la abundancia de recursos en el Atlántico Sur deje de ser solo una cifra positiva para el INDEC y se convierta en bienestar y trabajo genuino para el Puerto de Mar del Plata.

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