Adiós a la capital del pulóver?

 

Crisis del sector textil

Por @todopasamdp

Radiografía de la Crisis en el Polo Textil de Mar del Plata (2025-2026)

Introducción

Mar del Plata, históricamente erigida como la "Capital Nacional del Pulóver", atraviesa una de las crisis estructurales más severas de su historia reciente. El caso de Textiliana (Mauro Sergio), con 175 operarios suspendidos y una planta operando al mínimo, no es un hecho aislado, sino el síntoma de un cambio de paradigma económico que pone en jaque la identidad productiva de la ciudad. A continuación, analizamos a través de preguntas y respuestas los factores, números y proyecciones de este fenómeno.


1. ¿Por qué se considera a Mar del Plata un "polo textil" a nivel nacional?

La denominación de "polo" no es meramente simbólica; responde a una densidad industrial única. La ciudad concentra aproximadamente el 80% de la producción de tejido de punto de la provincia de Buenos Aires. Este ecosistema está compuesto por unas 250 empresas que generan empleo directo para más de 3.600 personas, alcanzando a más de 10.000 familias si se contabilizan los empleos indirectos en logística, diseño y comercialización.

A diferencia de otros centros productivos, Mar del Plata destaca por su integración vertical. Empresas como Mauro Sergio o Irizar realizan en la ciudad todo el proceso: desde la recepción del hilado y el tejido en máquinas de última generación, hasta el teñido en tintorerías propias y la venta final. Esta cadena de valor local es lo que hoy está en riesgo de desarticularse.

2. ¿Cuál es el impacto real de las suspensiones en Mauro Sergio?

El impacto es devastador tanto en términos económicos como sociales. Al 20 de febrero de 2026, la empresa mantiene suspendidos a 175 de sus 250 operarios. Esto representa el 70% de su fuerza laboral. Lo más alarmante es la degradación de las condiciones de vida de estos trabajadores:

  • Ingresos: Perciben solo el 78% de su salario de bolsillo.

  • Seguridad Social: No se realizan aportes jubilatorios durante el periodo de suspensión, afectando su futuro previsional.

  • Incertidumbre: La medida, anunciada originalmente en noviembre de 2025 por un derrumbe de ventas y sobrestock, se ha extendido sin una fecha clara de retorno a la actividad plena.

3. ¿Por qué la industria local no puede competir con los productos importados?

La disparidad de precios no se debe a una falta de tecnología local —ya que muchas plantas marplatenses cuentan con maquinaria alemana o italiana de punta— sino a factores de costos estructurales:

  • El "Costo Argentino": Más del 50% del precio final de una prenda fabricada en el país corresponde a impuestos (IVA, Ingresos Brutos, tasas municipales), costos logísticos y alquileres.

  • Insumos: La industria depende de químicos y tinturas importadas. Con la volatilidad cambiaria y las trabas al comercio, el costo del hilado nacional a veces supera el precio de una prenda terminada en el exterior.

  • Dumping y Excedentes: Países como China exportan sus excedentes de stock a precios de liquidación (por debajo del costo de producción) para obtener divisas, una práctica contra la cual es imposible competir sin barreras arancelarias.

  • Asimetría Laboral: La producción en el sudeste asiático se basa a menudo en salarios de subsistencia y nulas normativas de seguridad, mientras que la industria marplatense debe sostener convenios colectivos y derechos laborales.

4. ¿Qué dicen los números sobre el uso de la capacidad instalada?

Los datos de fines de 2025 y principios de 2026 son elocuentes. La industria textil argentina está operando a un 32,5% de su capacidad instalada. Esto significa que casi 7 de cada 10 máquinas están apagadas. En Mar del Plata, la caída de la producción se estima entre el 30% y el 40% interanual. Mientras tanto, las importaciones de indumentaria terminada crecieron un 89% en volumen, capturando la poca demanda que queda en un mercado interno con el poder adquisitivo pulverizado.

5. ¿Qué impacto tiene la apertura del sistema "puerta a puerta" y el comercio minorista?

La flexibilización de las compras internacionales ha golpeado directamente al comercio minorista de la ciudad, especialmente en la zona de la Avenida Juan B. Justo. El consumidor, ante la pérdida de salario real, opta por plataformas internacionales donde un sweater puede costar un tercio que el de fabricación local, ignorando que ese ahorro individual acelera el desempleo local. Los comercios marplatenses reportan una caída de ventas que los obliga a liquidar stock por debajo del costo de reposición para cubrir gastos fijos.

6. ¿Hacia dónde se dirige el modelo productivo si continúa la desindustrialización?

El riesgo es la consolidación de una economía de enclave. Sectores como el petróleo (Vaca Muerta) o la minería de litio generan grandes ingresos de divisas pero son "capital-intensivos": emplean a poca gente muy calificada. La industria textil, en cambio, es "mano de obra-intensiva".

Si el polo textil marplatense desaparece, la ciudad pierde su capacidad de absorber mano de obra de calificación media y baja, empujando a miles de personas hacia la informalidad, el sector servicios de baja remuneración (delivery, plataformas) o la dependencia estatal. No hay "mina de litio" en la costa que pueda absorber a los miles de operarios que hoy quedan fuera de las fábricas de pulóveres.

Conclusión

La crisis de Mauro Sergio es la punta del iceberg de un proceso de desguace del tejido productivo marplatense. Sin un plan que contemple la reducción de la carga tributaria interna o una administración inteligente del comercio exterior, el polo textil corre el riesgo de convertirse en un museo de lo que alguna vez fue la pujanza industrial de la ciudad. Para Mar del Plata, el pulóver no es solo una prenda; es el motor de su clase media trabajadora.

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