La Trampa del Algoritmo: Cuando la Inflación y el Desempleo se Cruzan en el Manubrio
Por: Todo Pasa MDP
La realidad económica de Mar del Plata no se puede explicar con una sola cifra. Es un rompecabezas donde las piezas no encajan: industrias que cierran, una inflación que no da tregua y una reforma laboral que promete libertad pero entrega precariedad.
1. El éxodo industrial: De la fábrica a la App
Casi 36.000 argentinos perdieron su empleo asalariado privado en los últimos meses. Según datos de Clarín y un reciente informe de Punto Noticias, la industria textil —motor histórico de nuestra ciudad— perdió más de 18.000 puestos.
¿A dónde va esa gente? No desaparecen del mercado laboral; se vuelcan masivamente a las aplicaciones de transporte y delivery. En las calles de "La Feliz", hoy vemos a ex-operarios textiles y empleados de comercio tratando de sobrevivir con un celular y un vehículo. No es una elección de "ser su propio jefe", es un refugio de emergencia.
2. La matemática de la derrota: El valor del kilómetro
Aquí es donde el testimonio de los trabajadores se vuelve fundamental. Un chofer hoy en Mar del Plata necesita cobrar, como mínimo, entre $800 y $900 por kilómetro para cubrir los costos.
La realidad: Las aplicaciones están pagando un promedio de $600.
El costo invisible: Con el GNC rozando los $950 y una inflación que, según El País, se acelera por quinto mes consecutivo, el trabajador está "cambiando la plata".
Al no haber una tarifa regulada, el chofer está liquidando su propio capital (su auto) para pagar el supermercado de hoy. Técnicamente, está financiando su propia supervivencia con el desgaste de su herramienta de trabajo.
3. Reforma Laboral 2026: ¿Progreso o Blanqueo?
El debate en el Congreso sobre la nueva Reforma Laboral busca legalizar la figura del "colaborador independiente".
El discurso oficial: Menos burocracia y más "libertad" para facturar sin horarios.
La realidad de la calle: Es el blanqueo de la falta de derechos. Al eliminar la relación de dependencia, el trabajador pierde la red de seguridad (aguinaldo, vacaciones, indemnización y una ART real). Si el trabajador de la app tiene un accidente en la Avenida Luro, queda a merced de un seguro de accidentes personales que difícilmente cubra los meses de recuperación.
Conclusión: Una ciudad que necesita respuestas, no algoritmos
Mientras la inflación sigue su escalada imparable (quinto mes de aceleración según datos de ayer 10 de febrero), el trabajador marplatense queda atrapado en una pinza: sus costos suben por el ascensor y sus ingresos por la escalera del algoritmo.
La modernización es bienvenida, pero si la "libertad" significa que un trabajador tenga que fundir su auto para poder comer, entonces no estamos ante un avance tecnológico, sino ante un retroceso social.

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