Vaca Muerta vs. Consumo Muerto: La peligrosa dualidad de la economía argentina
Por @todopasamdp
Los números de abril han encendido una luz de alerta que el "relato del superávit" ya no puede ignorar. Mientras el Gobierno celebra los balances récord de las joyas de la corona como YPF, la recaudación tributaria nacional se desploma por noveno mes consecutivo, revelando una economía que camina a dos velocidades —y una de ellas está directamente frenada—.
La foto de la recaudación: El mercado interno no responde
Abril cerró con una caída real del 3,8% en la recaudación. Pero el diablo está en los detalles: el IVA neto bajó un 3% y los Impuestos Internos un preocupante 21,1%. ¿Qué significa esto? Que la gente no compra y la industria no produce.
Ni siquiera el aumento del 31,7% en el Impuesto a los Combustibles (puro ajuste administrativo) logró compensar el agujero que deja el consumo masivo. Estamos ante una aplicación práctica de la Curva de Laffer: el Estado presiona sobre una base imponible que se achica tan rápido que, al final del día, la caja termina con menos dinero real que antes.
En la otra vereda, YPF presentó resultados que parecen de otro país. En el primer trimestre de 2026, la compañía reportó un EBITDA ajustado de US$1.594 millones. Superó los 200.000 barriles diarios de shale y alcanzó niveles históricos de refinación.
Es una empresa eficiente, rentable y el motor exportador que el país necesita. Sin embargo, surge la pregunta incómoda: ¿Para quién produce YPF?
El fenómeno del enclave: El caso Neuquén
Como bien señala el periodista Leandro Renou en Página/12, estamos presenciando un modelo de "enclave". En Neuquén, epicentro del boom petrolero, el consumo se desplomó un 10%. Es la paradoja perfecta del modelo de Milei: pozos que baten récords de extracción conviven con comercios locales que baten récords de persianas bajas.
El RIGI (Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones) aceita los motores de las multinacionales y de las extractivas, pero no logra "derramar" hacia el almacén de barrio ni hacia la pyme que fabrica repuestos.
El Congreso y la batalla por la caja
Con estos números, la negociación legislativa cambia de tono. Los gobernadores ven cómo se licúan los fondos coparticipables por la caída del IVA y Ganancias. Ya no se trata de una discusión ideológica; es una necesidad de supervivencia financiera.
El Gobierno pretende que las provincias sigan ajustando, pero la realidad de la calle indica que no hay más margen. Si el consumo sigue "muerto", no habrá producción de Vaca Muerta que alcance para tapar el déficit social que se está gestando.
¿Es sostenible un modelo que exporta energía pero apaga el consumo interno? Los números de abril dicen que el tiempo se agota.

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