La Paradoja de la Carne: El asado desaparece de la mesa, pero el mundo busca la "fábrica"
Por @todopasamdp
La ganadería argentina atraviesa un escenario de contrastes que parece sacado de una ficción económica. Mientras los indicadores de consumo interno tocan mínimos históricos en las carnicerías de Mar del Plata, la demanda internacional por la excelencia genética de nuestros rodeos se mantiene en niveles de élite.
Un asado en retirada
Según el último informe de CICCRA, el consumo de carne vacuna cayó un 10% interanual en el primer trimestre de 2026. Hoy, un argentino promedio consume unos 47,3 kilos por año, una cifra que se ubica un 3,7% por debajo de lo registrado hace apenas doce meses.
Este fenómeno no es casual. El precio de los cortes vacunos ha experimentado alzas de hasta el 68,9% en el caso del asado, impulsado por una faena que cayó un 7,6% en el mismo periodo. Factores climáticos como las sequías pasadas y las inundaciones de 2025 redujeron el stock y forzaron una venta anticipada de animales, dejando las góndolas con menos oferta y precios por las nubes.
Kazajistán: En busca de la "fábrica" argentina
En la otra vereda, el reconocimiento mundial de nuestra hacienda no flaquea. Recientemente, se conoció el interés de Kazajistán, que busca importar hasta 30.000 animales por año. Lo que buscan no es carne para consumo inmediato, sino genética en pie para mejorar sus propios rodeos, aprovechando el liderazgo de nuestras cabañas en razas como Angus y Hereford.
Sin embargo, el negocio internacional también encuentra escollos: el alto costo de la hacienda argentina —que alcanzó en el período diciembre-marzo su nivel más elevado en quince años— complica el cierre de estos contratos de exportación.
La señal de alerta: ¿Estamos liquidando el futuro?
Para quienes analizamos la realidad productiva, el dato más preocupante es la faena de hembras. En marzo, el sacrificio de vacas y vaquillonas alcanzó el 47,8%. En la jerga ganadera, superar el 45% indica que el productor está "liquidando su fábrica": vende las madres para cubrir costos, lo que compromete seriamente la disponibilidad de carne para los próximos años.
Conclusión: Mar del Plata y el país enfrentan una encrucijada. Tenemos el producto que el mundo desea comprar para mejorar sus industrias, pero una macroeconomía que aleja ese mismo producto del plato de los argentinos.
Fuentes consultadas:
Informe Económico N° 302 - CICCRA (Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la R.A.).
Bichos de Campo - Crónica de Nicolás Razzetti sobre exportación a Kazajistán.
Diario Los Andes - Análisis de faena y consumo primer trimestre 2026.

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